TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad)
En los últimos años el diagnóstico de TDAH ha aumentado de forma significativa. Sin embargo, en Vinculare entendemos que no todo niño inquieto, despistado o impulsivo presenta necesariamente un trastorno.
Antes de hablar de etiquetas, es importante comprender qué está ocurriendo.
El TDAH implica dificultades persistentes en la atención, el control de impulsos y/o la regulación de la actividad motora que interfieren de forma significativa en la vida académica, familiar o social. Pero muchos factores pueden influir en estas conductas: el momento evolutivo, el entorno escolar, la dinámica familiar, experiencias emocionales previas o dificultades del sueño, entre otros.
Nuestra evaluación es siempre cuidadosa, individualizada y contextualizada.
TDAH en la infancia
En la etapa infantil, las dificultades pueden manifestarse como:
- Problemas para mantener la atención en tareas escolares
- Impulsividad
- Dificultad para esperar turnos o seguir normas
- Baja tolerancia a la frustración
- Conflictos frecuentes en casa o en el colegio
- Sensación de fracaso repetido
Más allá del diagnóstico, nos centramos en el sufrimiento del niño o la niña: la vivencia de “no poder”, de “ser el que siempre se equivoca”, de sentirse diferente o constantemente corregido.
Trabajamos con la familia y el centro educativo para adaptar expectativas, establecer estrategias claras y fortalecer la autoestima, valorando de forma rigurosa si existe o no un TDAH y cuál es el abordaje más adecuado en cada caso.
TDAH en adultos
En la edad adulta, el TDAH puede expresarse de manera diferente:
- Dificultades de organización
- Procrastinación
- Problemas para gestionar tiempos y prioridades
- Impulsividad en decisiones
- Sensación de caos interno
- Historia de bajo rendimiento académico o laboral pese a capacidad
Muchas personas llegan en la adultez tras años de sentirse “desordenadas” o “poco constantes”, sin haber comprendido el origen de sus dificultades.
Realizamos una evaluación exhaustiva, diferenciando el TDAH de otros cuadros como ansiedad, trauma o trastornos del estado de ánimo, ya que el diagnóstico diferencial es fundamental.
El tratamiento puede incluir intervención psicoterapéutica, estrategias de organización y, cuando está indicado, tratamiento farmacológico.
Atención presencial y online
Ofrecemos acompañamiento en TDAH, tanto en la infancia como en la edad adulta, de forma presencial y online, garantizando confidencialidad y cuidado profesional.
No hace falta tener un diagnóstico cerrado para pedir ayuda.
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