Psiquiatra de adultos y psicoterapeuta familiar y de pareja, especializada en salud mental perinatal. Combina rigor clínico y trabajo psicoterapéutico con una escucha profunda y un acompañamiento adaptado a cada persona.
«Mi formación integra de manera sólida el abordaje médico-psiquiátrico y el trabajo psicoterapéutico, entendiendo que el cuidado de la salud mental requiere tanto rigor clínico como una escucha profunda, respetuosa y un acompañamiento adaptado a cada persona.»
En mi práctica clínica priorizo comprender el contexto, la historia de vida y el momento vital de quienes consultan. Más allá del diagnóstico, me interesa entender qué función tiene el sufrimiento en la vida de cada persona y cómo podemos construir juntos un proceso de cambio que tenga sentido para ella.
Trabajo con personas que atraviesan dificultades como ansiedad, depresión, trastornos del estado de ánimo, procesos de duelo, trastornos relacionados con el trauma, dificultades en las relaciones personales y de pareja, trastornos de personalidad, trastornos psicóticos, trastornos obsesivo-compulsivos y otras situaciones que generan un importante malestar emocional. Mi objetivo es ofrecer un tratamiento individualizado que combine, cuando es necesario, el tratamiento farmacológico con la psicoterapia.
Mi orientación psicoterapéutica se basa principalmente en la terapia sistémica, integrando herramientas de otros modelos para adaptarme a las necesidades de cada paciente. Entiendo que la salud mental no puede comprenderse únicamente desde la biología o el síntoma, sino también desde la historia personal, los vínculos, el contexto familiar y social y los recursos disponibles para afrontar las dificultades.
Una de mis principales áreas de especialización es la salud mental perinatal, acompañando a mujeres, parejas y familias durante la búsqueda de embarazo, las dificultades de fertilidad y reproducción asistida, el embarazo, el posparto y la adaptación a la maternidad y la paternidad. También trabajo con situaciones de duelo gestacional y perinatal, pérdidas reproductivas, dificultades en el vínculo temprano con el bebé y los cambios emocionales y relacionales propios de esta etapa.
Como directora de Clínica Vinculare, creo en una atención cercana, coordinada y personalizada. Concibo el espacio terapéutico como un lugar de encuentro, confianza y reflexión donde cada persona pueda sentirse comprendida, construir una alianza terapéutica sólida y encontrar el apoyo necesario para avanzar hacia una vida con mayor bienestar y equilibrio.